¿A QUE SE NOTA QUE NO SOY NOCTÁMBULA? ¿EH? ¿EH?...HOY: “DESASOSIEGO”

Solía tener el sueño muy pesado, pero aquella noche se despertó de golpe. Echó un vistazo al reloj; los numeritos luminosos señalaban las tres de la madrugada. “Qué curioso”, pensó entre una soporífera neblina, “es la hora que siempre marcan los despertadores en las películas de miedo”.
Tenía calor. Posiblemente, esa había sido la razón de su brusco despertar. Se incorporó sobre la cama. Fue entonces cuando, en el oscuro silencio de la habitación, algo procedente del exterior llamó la atención de sus oídos.
Subió la persiana y abrió la ventana. En aquel momento, reconoció el sonido: era un silbido, pero no alegre y despreocupado, sino perverso e inquietante. Para mayor desazón, se movía con exasperante lentitud, camuflado entre coches aparcados, soledad, sombras y farolas de luz macilenta, sin ninguna intención de mostrar su identidad.
Cerró la ventana de manera instintiva ante lo que interpretó como una incomprensible amenaza. ¿Quién sería el propietario del dichoso silbido? ¿Un asesino en serie? ¿Un asesino a sueldo? ¿Le estaba buscando a él, quizás? ¿Pero por qué, si no había hecho nada? No se le ocurrió otra cosa que meterse en la cama y cubrirse con la sábana hasta la cabeza, como hacía cuando el miedo le atenazaba de niño. Pero de poco sirvió: el silbido ya le había descubierto y se entretuvo en seguirle, sombrío y sibilino, imitando a la serpiente que repta hacia su presa con traidora frialdad.
Dieron las cuatro de la madrugada, y las cinco, y las seis. En tres horas, cambió de habitación varias veces, se puso en las orejas los tapones de ir a la piscina, se los quitó, se comió una pizza, la vomitó, se tomó un whisky y una tila por este orden, o quizás no, e incluso vio programas imposibles en la tele que asustaban mucho más que el silbido, pero… no hubo forma de controlar los nervios.
¿A qué hora consiguió dormirse? Cuando abrió los ojos a mediodía, no lo recordaba. Vio entonces luz, sintió los rayos del sol, oyó los pitidos de los coches, el ulular de una ambulancia, el llanto vecino de un niño…Y por fin ni rastro de aquella sádica y afilada cuchilla hecha silbido. Mientras respiraba aliviado, pensó de qué manera los miedos nocturnos adquieren una magnitud exagerada, y confirmó, una vez más, que las horas de inactividad dedicadas supuestamente al descanso son las que más se parecen a la muerte.

18 comentarios:

Alberto dijo...

Bah, Merceditas que los únicos silbiditos que uno debe escuchar son los que te piropean cuando vas por la calle.
Así que.....
ffffiiiiuuuuffffiiiuuu ffffffiiiiuuuuu fiufiufiufiu
Ale, feliz día de viernes.
Cuídate.

efterklang dijo...

Me imagino el silbido como la cancioncita de Freddy Krueger:
"1, 2 viene por ti; 3, 4 cierra la puerta..."

Mucho mello... :S

Saludos Mercedes!

Silvia Beatriz Giordano© dijo...

Miedos nocturnos... toda una histeria.
Me encantó el relato.
En http://belenprosayverso.blogspot.com
hay un regalito para los amigos y me gustaría que lo traigas.
Besos!!!

HISTORIASDEJMEC............ dijo...

QUE PASA ESTO ES MONO,TE LEVANTASTES PARA HACER UN POTS,EN LAS NOCHES SE OYEN VOCES Y CANTOS ,Y AVECES ESTAN LEJOR PERO EL ESTA INTRANQUILO TE LOS HACE OIR CERCA.............PERO MEJOR QUE TE HAYAS LENVANTADO PORQUE ES BUENO.......ABRAZOS-----.......

Minoe dijo...

Y digo yo... ¿por qué siempre que leo un relato tuyo de "miedo" da la casualidad de que es por la noche y justo antes de acostarme? ¿es casualidad o el destino? jajaja
Pero reconozco que me ha gustao, me ha gustao.

En fin nena, buenas noches tenga usted. Espero que no tengas insomnio (ni yo tampoco)

a albertito, merceditas le dijo...

Bueno, Albertito, no te puedes imaginar qué concierto se arma en cuanto pongo los pies en la calle! Es un no parar... Pero que sepas que, entre los millones y millones de silbidos que se disparan al mismo tiempo, distingo perfectamente el tuyo, jee, jee...

Que estés pasando un feliz fin de semana! Besósculos silbidósculos! Fiiiuuuufiiiiiuuuuu, digo, muamua!

a efterklang, mercedes le dijo...

Ja, ja, ja, ja, ja, ja!!!!! "Pesadilla en una calle de Barcelona", se llamaría la película...

Un saludo asustado! :-D

a silviabeatrizgiordano, mercedes le dijo...

Gracias doblemente, gracias!! Pues claro que lo traeré!! Dame sólo unos minutos, y te lo "robo"!

Un beso muy fuerte!

a jmec, mercedes le dijo...

Creo que la culpa de mi insomnio es la vecina loca del segundo, que se pone a dar golpes a la pared del patio en plena madrugada. Casi prefiero el silbido del cuento...

Un abrazo!

a minoe, merce le dijo...

Tú tranquila, mujer, mientras no oigas ese silbido.....

Por cierto, ¿qué tal has dormido? :-)

Rayuela dijo...

ay,Mecha! es de noche, acabo de comerme una pizza (no la vomité,eh!), me asustaste mujerrrr!!!

Muy bueno, sabés que me gusta esa negrura!

Mil besosilbiditosssss*

Malvada Bruja del Norte dijo...

Muy bueno, si señora, muy bien tensada la situación y este fragmento:

"confirmó, una vez más, que las horas de inactividad dedicadas supuestamente al descanso son las que más se parecen a la muerte."

Te quedó perfecto para cerrar la historia.

Minoe dijo...

Pues mejor que ayer pero peor que mañana (espero). Jeee, je
Y tú?

a rayuela, merce le dijo...

No vomites la pizza, pero... cierra puertas y ventanas!

Besos sinieeeeestros!

a malvadabrujadelnorte, mercedes le dijo...

Gracias, Bruja! Bueno, es un final un poco sórdido...

a minoe, merce le dijo...

Forzaaaa, forzaaa, nena!!!!!! estamos contigo, ya lo sabes!!!!

jordim dijo...

si sólo hubiera que aguantar silbidos..

a jordim, mercedes le dijo...

¿...Y son también sonidos tan inquietantes...?

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