Sentado sobre el húmedo banco de un vacío jardín amarillento, rodeado de charcos turbios que reflejan despiadadamente su patética sonrisa de imbécil, espantado ante los propios miedos que ve colgar de las ramas secas como ahorcados, y consciente de sentirse vivo sólo en sus pesadillas, un joven-viejo hace balance del rebosante mundo de carencias en el que ha perdido el norte, el sur, el este y el oeste, y llega a la desalentadora conclusión de que lo único que le pertenece en el aquí y el ahora es… el olor a lluvia.

27 pensamientos extraordinarios:
Pues chiquilla, debiste de tener un presentimientoal escribir esto, porque por el día hizo calor, pero por la noche menuda ha caído!!!!
:-O
Demasiado deprimente para mi gusto. Si bien valoro tu innegable buena voluntad, nunca me han atraído las historias de perdedores.
Saludos.
Ya, ya, si parecía el diluvio, y durante un buen rato!
Es normal, viniendo de un triunfador como tú. En cualquier caso, aprecio mucho tu sinceridad.
Un saludo.
a mi gusta el olor a lluvia, besos
Será que hay varias lecturas en un texto, será que hay de gustos a gustos, pero a mi si me ha gustado esa sensación de inexistencia que de vez en vez aterriza entre algunos humanos.
Abrazos
no es poco ser poseedor del olor a lluvia...será tan imbécil?
aunque el paisaje de la foto...ufff
besos mechis*
Al menos algo le ha quedado...
mariarosa
No hay mejor perfume que el olor de la naturaleza bañada por la lluvia...
Un beso!
Sí, son instantes, momentos, pero a veces surgen, con o sin lluvia y de manera inevitable...
Un abrazo!
El reflejo de los charcos ha dicho sin duda la verdad, Rayuelita, jajaja.
Besos inundados!
Así me gusta, una mirada optimista, Mariarosa.
Un abrazo.
la lluvia acecha en casi toda Europa lavando a fondo viejos pueblos medievales de colina; alterando paisajes de las zonas cercanas a los rìos, dejando ...mucho olor a lluvia!
un saludo
Blas
Pobre viejo, siempre solo, siempre dejado ahí. Qué tristeza estar sentado en un banco sin nadie a tu lado que te coja la mano y te ayude a descubrir la verdadera belleza de la luvia.
Buen fin de semana.
Besósculos.
sabia reflexión.
La tristeza y la alegria nacen de la misma fuente, una no existe sin la otra. Me encanta la lluvia, y su aroma. Es saludable sentirse sin rumbo, a veces. Un abraXo
Esta tarde parece que el cielo se nos va a caer encima...La niebla se confunde con la lluvia, y sólo se huele a... agua!
Buen fin de semana!
Y encima sin paraguas, con lo útil que es no sólo para protegerse de la lluvia, sino para guiarse en las exposiciones...¿o no?
Besósculos y cuidado con las mínimas!
Bueno, un poco pasada por agua, jajaja.
Un saludo!
Pues a mí me gusta verla tras los cristales, pero no sentirla encima de mí. Eso sí, el olor a tierra mojada no tiene precio...!
Un abrazo!!
Aunque no me gusta la lluvia sí me ha gustado el olor a lluvia de tus letras.
Un beso.
Triste, pero la vida no siempre es alegria. Un abrazo
...Coincidimos en el NO gusto por la lluvia...
Un beso!
Exactamente, es un poco de todo, y esta vez ha tocado la tristeza...
Un abrazo.
Un retrato de lo patético que puede ser idiotizarse.
Créeme, no hay nada peor.
Es buenísimo, Merceditas. Felicidades!
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