Yace con sensual delicadeza sobre una mesa.
Espera...No tiene prisa.
Sin embargo, nos angustia.
Es la página en blanco.
Necesitamos entonces huir de ella y refugiarnos en otros colores hasta que de repente, nos damos cuenta de que sólo basta un buen deseo... para escribir.
FELIZ AÑO NUEVO.


