El viento trae las respuestas a las preguntas que nos hemos formulado durante toda nuestra vida o a las dudas que siempre nos han acechado. Normalmente se nos escapan porque pasan por delante de nuestras distraídas narices con tanta rapidez que resulta imposible cogerlas al vuelo; de ellas sólo queda entonces una especie de delicada e imperceptible estela que en nuestra torpeza confundimos con una insignificante señal de la naturaleza.
Pero si, por esas cosas de la vida, estamos más atentos de lo habitual o nos hemos levantado con la sensación de que aquel día, en principio tan banal como cualquier otro, no lo va a ser sin saber a ciencia cierta la razón, el viento nos traerá esas anheladas respuestas con las que la existencia adquiere todo su sentido e, incapaces de dar ningún tipo de explicación lógica a la sensación experimentada, habremos desvelado el misterio de nuestra propia esencia con una rotundidad tan evidente e ineludible como que el sol es resplandeciente y el cielo azul.
FELIZ NAVIDAD Y RADIANTE AÑO NUEVO. ¡NOS VEMOS EN EL 2012!